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Haciendas turísticas ofrecen variedades de entretenimientos e invitan a los turistas a disfrutar de la naturaleza sin riesgos

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Septiembre 2, 2021 (El Universo) Flora, fauna, historia, diversión y productos naturales ofrecen tres haciendas turísticas de Milagro, Babahoyo y Puebloviejo, la primera en Guayas y las segundas en Los Ríos. Los dueños y personas que trabajan en el lugar invitan a los turistas de diferentes ciudades a que visiten los complejos para que disfruten y pasen momentos amenos con su familia, con los cuidados de bioseguridad respectivos.

El ministro de Turismo, Niels Olsen, estuvo en una visita promocional por estos sitios y declaró: “Se ha declarado agosto el mes de la hacienda rural y esta es la última acción para promocionar en este mes para impulsar el turismo rural dentro del país. Vamos a continuar del Ministerio de Turismo con diferentes campañas y se viene una campaña llamada ‘Me quedo en Ecuador’ para promover el turismo rural y comunitario.

“No hay mejor momento que visitar Ecuador. El plan de vacunación 9/100 liderado por el presidente Guillermo Lasso está avanzando con muchísimo éxito, estamos cerca de llegar a la meta de los primeros 9 millones de ecuatorianos en los primeros cien días y además el sector turístico del país está completamente vacunado, somos el primer país de toda la región en haber vacunado a todo el sector turístico. Este es el momento perfecto para salir y recorrer el país”, según Olsen.

Fusión de Sierra y Costa

En el cantón Milagro, a 45 km de Guayaquil, se halla el rancho Vasija de Barro, famoso por el chocolate tradicional que lo elaboran del cacao producido en la zona. Sacan la pepa del fruto y lo fermentan por cinco días, después se lo ubica en un tendal, donde se secará por cuatro días, posteriormente se lo tuesta y se lo corta; finalmente se lo procesa en el molino y sale la pasta de chocolate.

La cáscara del cacao o también llamada mazorca tiene una gran utilidad porque la utilizan para hacer la manteca de cacao e incluso champú, acondicionador, maquillaje, mermeladas y abonos.

A lo largo del rancho está la casa del alfarero, donde se elaboran vasijas de barro. Verónica Pilco, alfarera de la hacienda, muestra cómo con sus manos da forma, de manera paciente, un plato de barro. “La tierra es traída del cantón Samborondón y le damos forma, además de rescatar la hermosa labor de los artesanos en el tema de la alfarería”, dice.

Asimismo, tienen diversas especies de flores para que los turistas puedan conectarse con la naturaleza y observar los colores diversos. Finalizando el sendero de las flores se encuentra la tarabita, un juego extremo que se compone de una silla o una canastilla que va sujeta a un cable donde conducen a los turistas de un lado al otro.

“Rancho Vasija de Barro es una fusión de la Sierra con la Costa, acá queremos que la gente venga a rescatar esas tradiciones y costumbres que se está perdiendo, apoyamos mucho el tema cultural y es un proyecto donde pueden conectarse con la naturaleza. Las familias pueden venir desde la 10:00 a 17:00 a hacer muchas actividades respecto al cacao, vasija de barro, granjas y casas montuvias. Acá no se van a aburrir ni los abuelitos ni los niños”, enfatiza Lorena Villagrán, administradora y propietaria de la hacienda.

Unos de los platos típicos que ofrecen allí son la tilapia al cacao y camarón al cacao, “platos a base del cacao que queremos rescatar”, añade Villagrán.

La casa de Olmedo

Otro lugar turístico e histórico es la casa de José Joaquín de Olmedo, ubicada en la hacienda la Virginia, frente a Babahoyo, en la provincia de Los Ríos. Es una de las reliquias más preciadas en esa provincia, famosa y patrimonial porque en este lugar pasaba gran parte de su tiempo el poeta y patriota Olmedo.

Esta casa está conformada por cinco cuartos, cocina, dormitorio, sala, comedor y biblioteca.

Daniel Figueroa labora explicando la historia de José Joaquín de Olmedo en la casa. A mediados del siglo XVIII, Miguel Agustín de Olmedo, padre del poeta guayaquileño, llegó hasta la hacienda La Virginia. Allí se estableció José Joaquín y vivió en esa zona durante varios años de su niñez. Olmedo se instaló en el sitio durante varias temporadas. Según comentarios, este era el lugar donde se inspiraba para escribir sus poemas.

Además, en esta propiedad se firmó el Tratado de La Virginia, el cual buscaba poner fin al gobierno de Juan José Flores y buscar la paz a los conflictos armados.

Actualmente, la vivienda sirve como museo donde se recrea la historia de José Joaquín de Olmedo.

En varios salones de este inmueble se muestran cuadros del político guayaquileño y su esposa, María Rosa Icaza, además de figuras de cera.

Una escultura de Olmedo reposa a pocos metros del ingreso a esta vivienda, que en 1978 pasó a ser administrada por la Casa de Cultura de Los Ríos.

Turismo entre mangos

El complejo turístico Mango Tour está ubicado a 100 kilómetros de Guayaquil, en la parroquia San Juan, provincia de Los Ríos. Es un lugar donde los turistas pueden visitar y recorrer una hacienda donde están sembrados 1.500 árboles de mango. Los visitantes se mueven en la arboleda y en época de cosecha pueden disfrutar de sus frutos.

Estos árboles reproducen quince variedades de mango como Irwin, Edward, Alfonso, Kent, Filipino, Tommy, Atulfo, Keit, Tolwert, Haden, David, Vandike, de chupar criollo, pepa pelada, manzana y canela.

Con los mangos elaboran diferentes productos y comidas como rompope, mermeladas, arroz con mango, seco, bollo de mango.

Además, de las plantaciones de mango, aquí se ofrecen diversas distracciones como camping, pesca deportiva, casas de árboles, cancha de voley; hay hamacas, salas de eventos y piscinas de aguas termales.

Durante el recorrido se pasa por un puente colgante que cruza una laguna. En el techo del viaducto se pueden visualizar culebras enrolladas en los palos de madera, en forma inofensiva.

Otros de los atractivos que se aprecian son las tilapias (peces) de agua dulce donde los turistas pueden lanzarles balanceado y estas saltan.

No solamente hay plantaciones de mango sino también plantaciones de tamarindo y mandarinas.

Un total de 1.500 árboles de mango hay en las 11 hectáreas, pero uno de ellos se diferencia entre todos. Es el árbol bioenergético, que atrapa las energías negativas si se lo abraza por varios minutos sin zapatos. La persona que lo hace dice sentir una corriente fría que invade su cuerpo, que sería la energía que brinda la planta.

Fuente: https://www.eluniverso.com/guayaquil/comunidad/haciendas-turisticas-ofre...