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China trabaja para que vacunas contra COVID-19 sean más accesibles para países en desarrollo

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Agosto 10, 2021 (Xinhua) China se ha esforzado para hacer que las vacunas contra la COVID-19 estén más disponibles en los países en desarrollo y ha proporcionado más de 770 millones de dosis de vacunas y concentrados al mundo.

China ocupa el primer lugar en el mundo en términos de concesión de vacunas a la comunidad internacional.

"China hará todo lo posible para ayudar a los países en vías de desarrollo a hacer frente a la pandemia de COVID-19", señaló recientemente el presidente Xi Jinping en un mensaje escrito a la primera reunión del Foro Internacional sobre Cooperación en Vacunas contra la COVID-19.

China se esforzará para proporcionar 2.000 millones de dosis de vacunas contra la COVID-19 al mundo a lo largo de este año y ofrecerá 100 millones de dólares al programa universal de vacunación COVAX, afirmó Xi, lo que marca un paso más de China en el cumplimiento de su compromiso de hacer de las vacunas un "bien público mundial".

Hasta el 4 de agosto, el 51,15 por ciento de las personas en los países de ingresos altos habían sido vacunadas, en comparación con solo el 1,36 por ciento en los países de ingresos bajos, según datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Desde el desarrollo de vacunas hasta su aplicación, China siempre ha dado prioridad a la vida de las personas, y cuando algunas economías desarrolladas almacenaban vacunas, China adoptó una actitud abierta y cooperativa, proporcionando vacunas a los países en desarrollo que las necesitaban, recordó Li Baodong, secretario general del Foro de Boao para Asia.

Las vacunas chinas se han agregado a la lista de vacunas aprobadas para uso de emergencia de la OMS y al programa COVAX, y hasta ahora han sido aprobadas para su uso en más de 100 países, lo que demuestra su seguridad y eficacia.

Además, algunas instituciones chinas se han unido a más de 20 países para llevar a cabo ensayos clínicos de fase tres.

China también apoya la renuncia a los derechos de propiedad intelectual de las vacunas contra la COVID-19 para los países en desarrollo.